Artesanía argentina desde 1939
Billetera Marcus
Billetera larga de 18 cm de ancho: el billete entra sin doblar. Ocho divisiones para tarjetas, ventana para el documento y dos bolsillos internos, en cuero vacuno.
$120.000
3 cuotas sin interés de $40.000
Dieciocho centímetros de ancho, que es lo que hace falta para que un billete entre plano. En una billetera común va doblado al medio, y ese doblez es el que termina gastando el papel y abultando el bolsillo.
El cuero
Vacuno argentino, curtido parejo y trabajado fino: un centímetro de espesor con todo adentro. Es la clase de pieza que se marca con el uso, y en este formato el desgaste se ve en los cantos antes que en las caras — se va poniendo suya sin deshacerse.
La construcción
Se abre como un libro, en dos hojas. Las ocho divisiones para tarjetas van escalonadas a los costados, de manera que se ve el borde de cada una y se saca la que se busca sin vaciar el resto. Sobre la hoja derecha, una ventana transparente para el documento, que queda a la vista sin tener que sacarlo. Atrás, la división para los billetes, corrida a lo largo. Dos bolsillos internos más para lo que no tiene lugar propio.
El uso
18 cm de ancho por 9 de alto y 1 de espesor, 100 gramos. Es una billetera de saco, no de bolsillo trasero: por el largo va cómoda parada en el bolsillo interior de un abrigo. Entra el billete argentino y también el dólar, que es medio milímetro más largo. Si buscás algo para el bolsillo del pantalón, la Eric y la Alban son de doble pliegue y miden 11.
El billete entra plano, y se nota.
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Donde la experiencia se vuelve elegancia.
Desde 1939, en el corazón de Buenos Aires, elaboramos marroquinería de cuero genuino argentino combinando técnicas artesanales con un diseño atemporal. Cada pieza es el resultado de décadas de oficio: selección rigurosa del cuero, confección cuidada y un acabado que se aprecia con el tiempo.
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